domingo, 17 de julio de 2011

Nada que entregar

¿Y si llega la hora del día en que me doy cuenta que no tengo nada que entregarte? ¿qué pasará cuando recuerde que no poseo nada?

Cuando llegue el momento en que reconozca mi vileza y tenga total certeza de que no hay nada que entregar, tal vez trate de engañarte al principio. Es muy probable que use ropas que no son mías y hable las palabras de otros. Creo que caminaré con la cabeza hacia abajo y aunque mis ojos vean los tuyos, no buscarán ya más tu alma en ellos.

No te conoceré nunca más y mi vergüenza crecerá hasta ser todo lo que quede de mí. Seguramente notarás que ya no te hable para conocerme a mi mismo y que mis ojos están más oscuros. Preguntarás por mi y reconocerás las ropas y las palabras ajenas. Tratarás de amarme de todos modos.

miércoles, 22 de junio de 2011

Borges

Conozco a Borges tanto como conozco al Joe Arroyo. A ambos los conozco de lejos y puedo distinguirlos por lo que he leído o escuchado de ellos. Esta semana ha sido ciertamente intensa respecto a lo que he leído. Me asombra la manera como, despues de leer unas páginas de Borges, debo cerrar el libro y respirar... como si necesitara una pausa después de haber comido con ansias. No se si sea peligroso, pero lo he leído al mismo tiempo que voy descubriendo a Camus y El Extranjero.

Coincidí en encontrarme al mismo tiempo a un inmortal Homero, con desdén de la compasión o de cualquier placer, al mismo tiempo que encontré a Meursault condenado a muerte y con un desprecio similar por tales valores. He pensado en la muerte, en la esperanza, en el absurdo, en la circularidad. Eso ciertamente puede poner las cosas en perspectiva.

Si se elimina la esperanza en la vida después de la muerte, o simplemente se elimina el concepto de la muerte.... no nos queda solamente el hedonismo o su primo el cinismo? Y si la moral, la religión, la ética, el derecho y el manual de Carreño no es mas que la respuesta envidiosa de aquellos que no supieron abrazar el despropósito de vivir?

No puedo dejar de oir a alguien apasionado por un partido de fútbol sin que piense que es algo ciertamente tonto. Eso me hace pensar en las cosas que hago yo y que son igualmente ridículas. Escribir un blog que a nadie le importa tiene que ser una de ellas.


jueves, 7 de abril de 2011

Sinceridad

Hasta qué punto puede una persona llegar a ser realmente sincera en todos los aspectos de su vida? Qué pasaría si alguien decidiera que no puede mentirse a sí mismo o a los demás? Qué pasaría si no pudieras dejar de decir la verdad y tuvieras que vivir con el peso de tus pensamientos siendo expresados cada vez que te lleguen a la mente?

No. No es una invitación a volver a ver una película de Jim Carrey, sino un pensamiento que me ha dado vueltas desde hace unos días, sobre todo desde que retomé este blog. Me ha hecho pensar que no soy tan sincero como pensaba, que hay cosas que pienso y que no quiero admitir, que no hay una sola persona en el mundo que pueda enumerar acertadamente las contradicciones que hay entre mi modo de pensar y mi modo de actuar.

Hasta ahora pienso que es necesario que vivamos así. Que hay cosas que es mejor que los demás no sepan. Si todos revelaran sus secretos, estoy seguro que me daría cuenta de lo ridículos que son los míos y que en realidad no hay nada de qué avergonzarse... pero eso no es así.

Pensar en que todos llevamos un diablo adentro me ha ayudado a ser más tolerante, a entender a los demás. Cada uno tiene su propia batalla contra uno mismo, pero no es una batalla que ganemos o perdamos alguna vez, sino una lucha de cada segundo contra el impulso de hacer lo que se nos da la gana o el de no hacer nada.

lunes, 28 de marzo de 2011

Calamaro

La última semana he estado oyendo nuevamente a Andrés Calamaro. Su música hace parte de la banda sonora de mi vida en una manera muy particular, ya que entra a mi lista de reproducción por un tiempo y luego desaparece por varios meses.

Cada vez que regreso a la música del "Salmón" regresan momentos que aunque no han sido de la mayor importancia, recuerdo con cariño. Recuerdo una cita de dermatología, varias tardes lluviosas con mi novia, una compañera buena onda de la universidad, un viaje a bogotá y uno al tayrona.

Cada canción entra acompañada de un flashback y se termina dejando la sensación de que en otra vida si seré esa persona que viaja por todo el mundo sin ninguna otra posesión que un montón de amigos dispuestos a beber una botella de vino conmigo.

martes, 22 de marzo de 2011

Revivir

Creo que es algo común a todos los que fuimos algo introvertidos en nuestra infancia refugiarnos en nosotros mismos para sentirnos protegidos ante lo que podíamos percibir como amenazas: Que otros tuvieran mejores jugetes, mejor ropa, más atención, que fueran más encantadores. A veces era más fácil pretender que no queríamos nada de eso, simplemente porque no sabíamos como tenerlo y nos daba miedo fracasar.

Pienso que aunque todo eso suene muy mal, fue una experiencia positiva a largo plazo. Siento que me conozco mucho mejor de lo que mucha gente se conoce a sí misma. Aunque hay cosas de las que no me siento orgulloso, pienso que no tengo nada de qué arrepentirme.

Abrí este blog hace unos años pensando que podía escribir lo que soñaba para podérmelo contar y encontrar algún patrón. Pienso que no fue una buena idea. Me asusté mucho al darme cuenta de las cosas que siento y que pienso, pero que no soy capaz de admitir en público.

Aunque no sea lo que intenté que fuera, voy a revivir este espacio y voy a escribir lo que a nadie le interesa leer, voy a ser el remedo de contador de historias que no seré jamás.